Mientras que mi web professional muestra las obras de mi despacho como arquitecto, este blog recopila documentación sobre una serie de actividades que desarrollo en paralelo a él. El ejercicio internacional de la profesión, las entidades entorno a las que se organizan los arquitectos o la reflexión sobre los modos de intervención en la ciudad constituyen los principales puntos de atención, al tiempo que se facilita el acceso a una serie de enlaces relacionados.

Viviendas en Glorias


Inserción urbana y voluntad social.
La plaza de las Glorias catalanas sigue su camino para convertirse, finalmente, en el centro de la nueva Barcelona que Cerdá soñaba. Y en este proceso, los nuevos equipamientos residenciales –de carácter fuertemente social- son un paso significativo para definir el carácter de un nuevo centro urbano con clara consciencia ciudadana que se añade a las operaciones en marcha para la pacificación del tránsito y la creación del nuevo gran parque.

Los nuevos edificios tendrán que ser, por tanto, modestos y significativos al mismo tiempo, integrados en la trama de l’Eixample –del cual constituyen fachada y remate- pero representativos de los valores que se quiere otorgar al nuevo centro urbano. Han de constituir una emanación de una amplia diversidad de residentes que, lejos de subrayar las diferencias, integre su multiplicidad y les dé igualdad de tratamiento, con un potente concepto ecológico que cree oportunidades para la convivencia y ponga el acento en todo aquello que puedan compartir.

Se propone pues un conjunto singular constituido por partes diversas, cada una con su propia identidad, reunidas bajo un mismo techo, que permite establecer grados variables de relación entre los usuarios y facilita la vida común. Un conjunto sin diferencias significativas entre la parte que ha de ser desarrollada por promotores privados y la parte pública y que, además, otorga a ésta el lugar preeminente. Un conjunto que, de la misma manera que han sido desarrolladas muchas de las manzanas del Eixample, mantendrá su coherencia global pese a ser llevado a término por manos y fases diversas.

Techo y terrado. Imagen y alma.
Este techo que da cobijo a la vida colectiva se constituye en la imagen que ayuda a identificar el nuevo conjunto. Y esta vida colectiva es precisamente lo que lo define.

Las manzanas del Eixample acostumbran a ser rotundas, con alineaciones de fachada que establecen una clara diferencia entre lo que es el ámbito público –la calle- y lo que es el ámbito privado –las viviendas-, con unos bajos comerciales donde ambos se relacionan. Por su parte, tanto el reciente mercado de los Encants como el proyecto del nuevo parque de Glorias hacen del techo la referencia a partir de la cual se articulan los espacios de actividad; un techo de espejo, en el primer caso, y un techo verde, en el segundo.

El proyecto se nutre de todos estos elementos y los integra en un conjunto que adquiere la altura estándar de las manzanas del Eixample. Al nivel en el cual habitualmente se encuentran los terrados de los edificios, se sitúa la verdadera alma del proyecto: un espacio colectivo donde desarrollar la vida compartida que recupera el espíritu que alimentaba precisamente los terrados de la ciudad. Un espacio donde encontrase, donde realizar actividades conjuntas, donde los niños pueden jugar, donde tener unos pequeños huertos… Un espacio, además, con unas vistas extraordinarias tanto hacia el entorno inmediato como hacia puntos alejados de la ciudad; unas vistas que pocas viviendas sociales inseridas en la trama urbana pueden ofrecer a sus residentes.

Sobre este terrado se sitúa el techo del conjunto, que no sólo complementa el programa residencial a desarrollar sino que da continuidad a la “canopia” del futuro parque y se constituye en fuente de generación de electricidad para satisfacer las necesidades energéticas comunes.
  
 

Espacios de convivencia y espacios de transición.
Si el terrado es el espacio semiprivado que promueve los intercambios entre los residentes en el edificio, la planta más cercana a la calle es el espacio semipúblico destinado a facilitar la relación entre éstos y el resto de ciudadanos. Rompiendo la rígida división entre público y privado de las fachadas del Eixample, este nivel se abre hacia el cruce entre la Gran Vía y la calle de Ribes y facilita la incorporación de la vida ciudadana.

Prestando atención a las condiciones topográficas del entorno, se crea un espacio totalmente accesible que puede ser cruzado en diversas direcciones –al menos en horario diurno-, facilitando la permeabilidad entre la ciudad, el parque y los Encants; un espacio desde el cual se accede a las escaleras de las viviendas, donde pueden disponerse elementos protegidos para aparcar las bicicletas de los residentes y con fácil acceso a los comercios.

Espacios privados, espacios flexibles.
La elevada densidad del nuevo conjunto residencial ha de ser compatible con la garantía de buenas condiciones climáticas para todas sus partes y por eso la dimensión de la crujía adoptada optimiza las condiciones de las viviendas y las dota de generosos espacios entre ellas.

Por su parte, el módulo divisorio que organiza las viviendas y la disposición que adoptan los núcleos de servicios permiten garantizar tanto sus correctas condiciones de iluminación y asoleo como la máxima flexibilidad en su distribución, de manera que no haya jerarquías prefijadas entre las diversas piezas y puedan acomodarse tanto a las variadas necesidades e intereses de sus usuarios como a sus condiciones cambiantes a lo largo del tiempo.


propuesta desarrollada conjuntamente con Buro II & Archi+I

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