Mientras que mi web professional muestra las obras de mi despacho como arquitecto, este blog recopila documentación sobre una serie de actividades que desarrollo en paralelo a él. El ejercicio internacional de la profesión, las entidades entorno a las que se organizan los arquitectos o la reflexión sobre los modos de intervención en la ciudad constituyen los principales puntos de atención, al tiempo que se facilita el acceso a una serie de enlaces relacionados.
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Viviendas en Glorias


Inserción urbana y voluntad social.
La plaza de las Glorias catalanas sigue su camino para convertirse, finalmente, en el centro de la nueva Barcelona que Cerdá soñaba. Y en este proceso, los nuevos equipamientos residenciales –de carácter fuertemente social- son un paso significativo para definir el carácter de un nuevo centro urbano con clara consciencia ciudadana que se añade a las operaciones en marcha para la pacificación del tránsito y la creación del nuevo gran parque.

Los nuevos edificios tendrán que ser, por tanto, modestos y significativos al mismo tiempo, integrados en la trama de l’Eixample –del cual constituyen fachada y remate- pero representativos de los valores que se quiere otorgar al nuevo centro urbano. Han de constituir una emanación de una amplia diversidad de residentes que, lejos de subrayar las diferencias, integre su multiplicidad y les dé igualdad de tratamiento, con un potente concepto ecológico que cree oportunidades para la convivencia y ponga el acento en todo aquello que puedan compartir.

Se propone pues un conjunto singular constituido por partes diversas, cada una con su propia identidad, reunidas bajo un mismo techo, que permite establecer grados variables de relación entre los usuarios y facilita la vida común. Un conjunto sin diferencias significativas entre la parte que ha de ser desarrollada por promotores privados y la parte pública y que, además, otorga a ésta el lugar preeminente. Un conjunto que, de la misma manera que han sido desarrolladas muchas de las manzanas del Eixample, mantendrá su coherencia global pese a ser llevado a término por manos y fases diversas.

Techo y terrado. Imagen y alma.
Este techo que da cobijo a la vida colectiva se constituye en la imagen que ayuda a identificar el nuevo conjunto. Y esta vida colectiva es precisamente lo que lo define.

Las manzanas del Eixample acostumbran a ser rotundas, con alineaciones de fachada que establecen una clara diferencia entre lo que es el ámbito público –la calle- y lo que es el ámbito privado –las viviendas-, con unos bajos comerciales donde ambos se relacionan. Por su parte, tanto el reciente mercado de los Encants como el proyecto del nuevo parque de Glorias hacen del techo la referencia a partir de la cual se articulan los espacios de actividad; un techo de espejo, en el primer caso, y un techo verde, en el segundo.

El proyecto se nutre de todos estos elementos y los integra en un conjunto que adquiere la altura estándar de las manzanas del Eixample. Al nivel en el cual habitualmente se encuentran los terrados de los edificios, se sitúa la verdadera alma del proyecto: un espacio colectivo donde desarrollar la vida compartida que recupera el espíritu que alimentaba precisamente los terrados de la ciudad. Un espacio donde encontrase, donde realizar actividades conjuntas, donde los niños pueden jugar, donde tener unos pequeños huertos… Un espacio, además, con unas vistas extraordinarias tanto hacia el entorno inmediato como hacia puntos alejados de la ciudad; unas vistas que pocas viviendas sociales inseridas en la trama urbana pueden ofrecer a sus residentes.

Sobre este terrado se sitúa el techo del conjunto, que no sólo complementa el programa residencial a desarrollar sino que da continuidad a la “canopia” del futuro parque y se constituye en fuente de generación de electricidad para satisfacer las necesidades energéticas comunes.
  
 

Espacios de convivencia y espacios de transición.
Si el terrado es el espacio semiprivado que promueve los intercambios entre los residentes en el edificio, la planta más cercana a la calle es el espacio semipúblico destinado a facilitar la relación entre éstos y el resto de ciudadanos. Rompiendo la rígida división entre público y privado de las fachadas del Eixample, este nivel se abre hacia el cruce entre la Gran Vía y la calle de Ribes y facilita la incorporación de la vida ciudadana.

Prestando atención a las condiciones topográficas del entorno, se crea un espacio totalmente accesible que puede ser cruzado en diversas direcciones –al menos en horario diurno-, facilitando la permeabilidad entre la ciudad, el parque y los Encants; un espacio desde el cual se accede a las escaleras de las viviendas, donde pueden disponerse elementos protegidos para aparcar las bicicletas de los residentes y con fácil acceso a los comercios.

Espacios privados, espacios flexibles.
La elevada densidad del nuevo conjunto residencial ha de ser compatible con la garantía de buenas condiciones climáticas para todas sus partes y por eso la dimensión de la crujía adoptada optimiza las condiciones de las viviendas y las dota de generosos espacios entre ellas.

Por su parte, el módulo divisorio que organiza las viviendas y la disposición que adoptan los núcleos de servicios permiten garantizar tanto sus correctas condiciones de iluminación y asoleo como la máxima flexibilidad en su distribución, de manera que no haya jerarquías prefijadas entre las diversas piezas y puedan acomodarse tanto a las variadas necesidades e intereses de sus usuarios como a sus condiciones cambiantes a lo largo del tiempo.


propuesta desarrollada conjuntamente con Buro II & Archi+I


plaça folch i torres

(versión en castellano más abajo)

Ciutat Vella and Eixample are two districts of Barcelona that are significantly different, not only in terms of their urban morphology but also because of their social composition, their commercial activity or the role they play in the city as a whole. Within Ciutat Vella, Raval is, moreover, the neighborhood with the highest percentage of population at risk of exclusion and the highest number of problems of coexistence among groups. It is, therefore, where public space has a more significant role in the articulation of coexistence.

The Folch i Torres square is located on the edge of the Raval, just next to the Eixample, of which it is separated by the Ronda de Sant Pau, halfway between two worlds that are substantially different.

Located in a lot where the women's prison of Barcelona was located until 1936, it was the object of a redevelopment at the end of the 1980s. This led to the creation of a large sandy area, located at the level of the Reina Amàlia street, and a paved terrace with a dense  robinia plantation, at the level of the Ronda de Sant Pau, about 3 m above the previous one. The difference between the two levels was saved by a wall that included an ornamental fountain.

This organization of the space, quite logical at first glance, had been transformed over the years into a accumulation of elements where uses were being located based on opportunity rather than on organizational coherence, so that the basketball court ended literally next to the children playground, or the petanque court right at the opposite end of the center for elderly people.

It had also become a segregated space, which neighbors perceived as Raval’s last frontier. Even if the Eixample is just across the street, the feeling was that it was extremely far away, "behind" the wall with the fountain and the wooded mass. To reach it, it was necessary to take the stairs of Lleialtat Street or a semi-hidden ramp on one of the sides. The feeling of being next to another world with which there was little opportunity for dialogue was increasingly intense. 
Objectives
The project reverses the situation with two fundamental project decisions: the creation of a continuous topography that saves the gap between Reina Amàlia Street and Sant Pau Street with a slope of around 3%, and the articulation of a compositional mechanism of bands that allows organizing the multiplicity of uses with coherence.

This came out through a participatory process in which residents in the area voiced out their points of view and commented of the proposals that were being made. Local authorities were particularly keen on ensuring that the full process was transparent, open to all involved parties and within their planned estimate.

The objective was to transform the square into an element of contact between both urban areas and an opportunity to articulate the various confluences, in order to stop it being a cul-de-sac and become the gateway to Raval.

Description
Divided into two vaguely triangular halves, it concentrates the most active areas – children playgrounds, petanque, circulations ... - near the residential facades of Lleialtat and Reina Amàlia streets, and creates a quieter area in front of the facade of the Milà i Fontanals secondary school. The new basketball court that can be also used for the festive activities of the neighborhood is located near Ronda Sant Pau.

A great diagonal stepway -highlighted by lamps of a bigger size than in the rest of the square- connects the corner of Lleialtat and Reina Amàlia with Ronda de Sant Pau, becoming the main axis that articulates the new relationship between the Raval and the Eixample.

Vegetation plays a fundamental role in the new image of the space through the combination of trees and plants that bloom at different times of the year. The square thus becomes a changing scenario throughout the seasons, a calendar of the neighborhood that consolidates day by day its symbolic aspect as a city space.
Conclusions
The result is a square that opens to the outside and becomes a gateway to Raval; a space that takes care of the balance between the various users; where everyone can walk or sit quietly to chat or read; where multitudinous events can be organized; where the smallest ones may enjoy inclusive playgrounds, the youngsters a basketball court and the eldest petanque courts; a space of coexistence where, in short, the various groups of residents can find their place and interrelate.







Ciutat Vella y el Eixample son dos distritos de Barcelona significativamente distintos, no sólo por su morfología urbana sino también por su composición social, su actividad comercial o el papel que juegan en el conjunto de la ciudad. Dentro de Ciutat Vella, el Raval es el barrio con más población en riesgo de exclusión y más problemas de convivencia entre colectivos. Es, por esto, donde el espacio público tiene un papel más significativo en la articulación de la convivencia.

La plaza Folch i Torres se encuentra en el límite del Raval, justo al lado del Eixample, del que sólo la separa la ronda de Sant Pau, a caballo entre dos mundos substancialmente distintos.

Situada en un solar donde hubo la cárcel de mujeres de Barcelona hasta el año 1936, había sido objeto de re-urbanización a finales de los años 80. Ésta había dado lugar a un gran espacio de albero, situado a la cota de la calle de Reina Amàlia, y una terraza pavimentada con una densa plantación de acacias, situada a la cota de la ronda de Sant Pau, unos 3m por encima de la anterior. La diferencia entre estos dos niveles se salvaba con un muro que contenía una fuente ornamental.

Esta organización del espació, lógica en primera instancia, se había transformado a lo largo de los años en un cúmulo de elementos donde los usos se iban implantando en base a criterios de oportunidad más que de coherencia organizativa, de manera que la pista de baloncesto terminó literalmente al lado de la zona de juegos infantiles, o las pistas de petanca justo en el extremo opuesto a donde se encuentra el centro para gente mayor.

También se había convertido en un espacio segregado, que los vecinos percibían como la última frontera del Raval. Aunque el Eixample está justo al lado, la sensación era que se encontraba muy lejos, “detrás” el muro con la fuente  y la masa arbolada. Para llegar se debían utilizar las escaleras de la calle Lleialtat o una rampa semi-escondida en un lateral. La sensación de estar al lado de otro mundo con el que había poca oportunidad de diálogo era cada vez más intensa.

Objectivos
El proyecto revierte la situación con dos decisiones proyectuales fundamentales; la creación de una topografía continua que salva el desnivel entre la calle Reina Amàlia y la ronda de Sant Pau con una pendiente de un 3%, y la articulación de un mecanismo compositivo de franjas que permiten organizar la multiplicidad de usos con coherencia.

El proyecto surge de un proceso participativo donde los vecinos pudieron expresar sus puntos de vista e involucrarse en las propuestas que se planteaban. Las autoridades locales estuvieron particularmente interesadas en que el proceso fuera transparente, abierto a todas las partes involucradas y dentro de los límites presupuestarios previstos.

El objetivo era transformarla en un punto de contacto entre ambos tejidos urbanos, en la oportunidad para articular las distintas confluencias, conseguir que deje de ser un callejón sin salida y se convierta en puerta de entrada al Raval. 


Descripción
Dividida en dos mitades vagamente triangulares, concentra las zonas más activas -juegos infantiles, petancas, circulaciones…- cerca de las fachadas residenciales de la calle Lleialtat y de la Reina Amàlia, y crea un área más tranquila delante de la fachada del instituto Milà i Fontanals. La nueva pista de baloncesto, que también sirve para las actividades festivas del barrio, se sitúa cerca de la ronda.

Un gran paso diagonal -subrayado con alumbrado de mayor porte que el resto de la plaza- conecta la esquina de Lleialtat con Reina Amàlia y la ronda de Sant Pau, convirtiéndose en el eje principal que articula la nueva relación entre el Raval y el Eixample.

La vegetación juega un papel fundamental en la nueva imagen del espacio mediante la combinación de árboles y plantas que florecen en épocas distintas del año. La plaza se convierte así en un escenario cambiante a lo largo de las estaciones, un calendario del barrio que consolida día a día su aspecto simbólico como espacio ciudadano.


Conclusiones
Todo esto da lugar a una plaza que se abre al exterior y se convierte en puerta de entrada al Raval; un espacio que tiene en cuenta el delicado equilibrio entre los diversos usuarios y donde todo el mundo puede pasear, sentarse tranquilamente a hablar o a leer; donde se pueden organizar actos multitudinarios; donde los más pequeños tienen juegos inclusivos, los adolescentes una pista de baloncesto y los más grandes pistas de petanca; un espacio de convivencia donde, en definitiva, los distintos colectivos del barrio pueden encontrar su sitio e interrelacionarse.

building solutions world congress


From 22 to 24 May and within the framework of Construmat, the Building Fair taking place every two years in Barcelona, the first edition of the Building Solutions World Congress will open its doors, an event that combines discipline and industry, two worlds continuously overlapping but lacking cross-fertilization.

Hot topics for two strategic areas for the future of Architecture and Construction, the Mediterranean and Latin America, will be discussed at two plenary sessions. A closing lecture by Antonio Cruz will present their work for the recently opened Rijksmuseum in Amsterdam. The Congress will be an opportunity to discuss the challenges the industry is facing today and the practical solutions that can enable us to face the future.

A rich
programme of parallel sessions will discuss reference projects, discover the most advanced technological innovations and debate the policies needed to addressing existing challenges. With a strong international flavour and structured around three major axes -sustainability, innovation and rehabilitation-, the Congress envisages a reflection that avoids stagnant compartmentalization.
Guillermo Vázquez Consuegra, Emre Arolat, Alfredo Brillembourg, Peter Rich, Beth Galí, Victor Navarro, Carme Pinós, Louisa Hutton, Arturo Franco, Stefano Boeri, Olga Tarrasó, Mauricio Rocha, Meritxell Inaraja, Fermín Vázquez, Bet Capdeferro, John Macdonald, Victòria Garriga, Ruiz Larrea, Marti Franch, Francisca Pulido or João Alvaro Rocha, are just some of the 65 international speakers who will participate in the sessions.

Wadi Hanifa Wetlands in
Riyadh, the Matadero in Madrid, the public space for the Port of Tangier, in Morocco, the CaixaForum in Seville Shipyards, the Collage House in Girona, the project for Adhamiya, in Baghdad, urban regeneration of Shibam, in Yemen, the harbour front of Porto Alegre, Brazil, the rehabilitation of the Hospital de Sant Pau in Barcelona, ​​the Tower David / Gran Horizonte in Caracas, the public space for HafenCity in Hamburg, the restoration of Culip Tudela (Club Med) in Cap de Creus, Girona, buildings for the cultural capital of Marseilles in France ... are some of the projects that will be displayed.
They will be joined by technological research centers such as the Technische Universiteit Eindhoven, TWI Cambridge, the Adhesion Lab at the University of Alicante, the Heimholtz-Zentrum Berlin für Energie und Materialen, Materfad, or Saudi Arabia's Nanotech Lab, who will present papers displaying potential products for the future of the construction market or materials currently being tested that may revolutionize the way we build.

A final block of sessions will discuss
energy efficiency policies related to new regulations in Spain and Europe, the role of handbooks in rehabilitation or the participation processes that allow society to be involved in revamping our built environment.

A first-rate event open for registration to professional of the construction industry (architects, engineers, surveyors, builders, providers, students ...) who, in many cases, enjoy significant discounts.


building solutions world congress


Del 22 al 24 de Mayo y dentro del marco de Construmat, el salón de la construcción que se celebra en Barcelona cada dos años, tendrá lugar la primera edición del Building Solutions World Congress, un evento transversal que aúna disciplina e industria, dos mundos que se solapan continuamente pero que tal vez dialogan menos de lo necesario.

A partir de dos sesiones plenarias en la que se debatirán temas candentes para dos áreas geográficas estratégicas para el futuro de la arquitectura y la construcción -el Mediterráneo y América latina- y una conferencia de clausura a cargo de Antonio Cruz -quien presentará su trabajo en el Rijksmuseum de Amsterdam, recientemente inaugurado-, el congreso será la ocasión para debatir sobre los retos que tiene planteados hoy el sector y las soluciones prácticas que pueden permitirnos encarar el futuro.

Un rico programa de sesiones paralelas permitirá debatir sobre proyectos de referencia, descubrir las innovaciones tecnológicas más punteras y discutir sobre las políticas necesarias para afrontar los desafíos existentes. Con un marcado carácter internacional y estructurado entorno a tres grandes ejes -la sostenibilidad, la innovación y la rehabilitación-, el congreso propone una reflexión integrada que evite los compartimentos estancos.

Guillermo Vázquez Consuegra, Emre Arolat, Alfredo Brillembourg, Peter Rich, Beth Galí, Víctor Navarro, Carme Pinós, Louisa Hutton, Arturo Franco, Stefano Boeri, Olga Tarrasó, Mauricio Rocha, Meritxell Inaraja, Fermín Vázquez, Bet Capdeferro, John Macdonald, Victòria Garriga, Ruiz Larrea, Martí Franch, Francisca Pulido o João Alvaro Rocha, son sólo algunos de los 65 ponentes internacionales que participarán en las sesiones.

Los Humedales de Wadi Hanifa, en Riad; las naves de Matadero, en Madrid; el espacio público para el Puerto de Tánger, en Marruecos; el CaixaForum en las Atarazanas de Sevilla; la Casa Collage, en Girona; el proyecto para Adhamiya, en Bagdad; la regeneración urbana de Shibam, en Yemen; el frente portuario de Porto Alegre, en Brasil; la rehabilitación del Hospital de Sant Pau, en Barcelona; la Torre David/Gran Horizonte, en Caracas; el espacio público de Hafencity, en Hamburgo; la restauración de Tudela-Culip (Club Med) en el Cabo de Creus, Girona; los edificios para la capitalidad cultural de Marsella, en Francia... son algunos de los proyectos que se mostrarán.


Junto a ellos, centros de investigación tecnológica como la Technische Universiteit Eindhoven, TWI Cambridge, el Adhesion Lab de la Universidad de Alicante, el Heimholtz-Zentrum Berlin für Materialen und Energie, Materfad, o el Nanotech Lab de Arabia saudí, presentarán trabajos que permiten visualizar potenciales productos para el futuro del mercado de la construcción o materiales en fase de experimentación que pueden revolucionar la manera en que construimos.

Un último bloque de sesiones debatirá sobre las políticas de eficiencia energética vinculadas a las nuevas normativas en España y en Europa, sobre el papel de los manuales en la intervención sobre el patrimonio o sobre los procesos de participación que permiten implicar a la sociedad en la rehabilitación de nuestro entorno construido.

Un acontecimiento de primera magnitud abierto para la inscripción a los profesionales del sector de la construcción (arquitectos, ingenieros, aparejadores, constructores, industriales, estudiantes...) quienes, en muchos casos, gozan de importantes descuentos.





architects, double dip recession?















At the present time of crisis in several EU countries and with the introduction of austerity measures in many more, a recent survey by the Architects Council of Europe (ACE) on the impact of the global financial crisis on the architectural profession indicates that a double dip recession may be underway.

The Architects' Council of Europe carries out a bi-annual survey of architectural practices across Europe on the impact of the global financial crisis on architecture. This study considers that the lists of commissioned projects (i.e the order books) are the most reliable indicators of the economic health and vitality of the architectural profession. The results of the latest survey are very telling, as is the level of optimism about future workloads. In fact, they show that the level of optimism about increasing orders and demand for architectural services have fallen since June 2010 and that optimism about new jobs in architects offices remains low.

The figures indicate that a second dip in expectations (and thus a double dip recession) appears to be confirmed. Should this be the case, then 2011 will not be the first year of a robust recovery, as many had hoped, but a year when the recession will deepen.


best source of information on international practice















Architects are no longer confined to the borders of their own countries when providing services. Either working from their home base, associating with a foreign fellow architect or opening an office abroad, international practice has become a consequence of the global economy.

The “Architectural profession around the world” website has just been revamped! It provides insight information about 91 countries all over the globe. It is the best existing database to understand the context in which architects work and constitutes a focal point in assisting them in their transnational practice.

The information can be consulted by country or by subject.

For each country, there are 6 main blocs of information:

Statistics, including general information and useful adresses
Education, dealing with standards, internship, examination and titles
Regulation, indicating the process to access the profession
Practice, detailing the activities architects can carry, their liability or the insurances they need
Procurement, referring to the methods to obtain commissions or the way to calculate fair compensations.
Transnational practice, informing about relevant aspects of international ventures

For each subject, a statistics engine enables users to obtain comparative data by territorial area. These areas can be geographical continents, economical or political zones deriving from international accords, or the world regions as defined by the UIA.

The website is promoted by the UIA Professional Practice Commission and is based on the Accord on Recommended International Standards of Professionalism in Architectural Practice. This document is the basis for mutual recognition of architectural competences at world level and is aimed to facilitate freedom of international movement.

I wholeheartedly encourage all those willing to get first hand information to check this database when planning to practise abroad. We spent a lot of energy creating and up-dating the website. Your comments on how to improve it are most welcome!





colegios de arquitectos ¿qué modelo organizativo?

La anterior entrada sobre los Colegios de Arquitectos ya dejaba traslucir hasta qué punto éstos cumplen en España objetivos y funciones que en otros paises se satisfacen no desde una única entidad sino desde una multiplicidad de organizaciones cuyas misiones están mucho más acotadas.

Los Colegios españoles son, de hecho, corporaciones de derecho público cuya principal misión es velar por el interés general. Pero, en realidad, sus actividades van mucho más allá. Los Colegios inscriben a los arquitectos en el registro profesional y, con ello, les habilitan para ejercer; velan por garantizar la corrección documental de los proyectos a través del visado; realizan actividades culturales que tanto pueden tener que ver con la promoción de la Arquitectura como de los propios arquitectos que la proyectan; ofrecen servicios a sus afiliados para facilitarles el ejercicio de la profesión; les orientan en la definición de sus honorarios; les ofrecen cursos para la puesta al día de sus conocimientos; actúan ante la Administración pública; …

Este modelo excepcional ha sido posible por el modelo económico sobre el que se ha asentado. Apoyados no sólo en las cuotas de sus miembros sino, sobretodo, en los ingresos derivados del visado, los Colegios han podido prestar durante muchos años una serie de servicios de otra manera inimaginables. Esta base económica ha desaparecido. La actividad en el sector de la construcción ha caido drásticamente. Y un decreto gubernamental ha modificado algunos aspectos fundamentales del visado. Entre ellos el que obliga a que su coste sea proporcional al servicio recibido y no fuente de ingresos para la prestación de otros servicios. Ambos fenómenos obligan a redefinir el modelo económico sobre el que los Colegios se basan y, en consecuencia, a reconsiderar los objetivos que deben cumplir, las funciones que vayan a prestar y la fórmula organizativa que pueda hacerlos viables.

En los paises con los que compartimos tradición jurídica (los basados en el Derecho romano), las entidades equivalentes a nuestros Colegios (a veces denominadas Órdenes, a veces Cámaras) mantienen un amplio número de funciones, si bien no tantas como en España, dejando con frecuencia fuera de su campo de acción muchas de las que no están directamente relacionadas con la defensa y protección del interés público.

En Francia o en Italia, por ejemplo, la actividad cultural es extraña a las organizaciones colegiales y se ejerce a través de las denominadas “Casas de la Arquitectura” o de otro tipo de asociaciones. Los Colegios participan a menudo en sus órganos directivos, pero nunca a título exclusivo, sino compartiendo la gestión con otro tipo de entidades (universidades, centros culturales, empresas privadas,...).

En esos dos paises existen también sindicatos de arquitectos destinados a la defensa de los intereses de los profesionales asalariados. En Francia o Alemania hay entidades destinadas a la exportación de servicios de arquitectura en asociación con las empresas del sector. En otros paises hay asociaciones reservadas exclusivamente a las sociedades profesionales de una determinada envergadura. O a los profesionales que desarrollan su actividad en determinados campos específicos.

En todos estos casos, los arquitectos no están obligados a colegiarse más que en aquellas entidades de derecho público que incluyen la función de registro. La asociación al resto de organizaciones es absolutamente voluntaria. Su mayor o menor éxito viene determinada por la lógica de la oferta y la demanda y, por tanto, por su capacidad para satisfacer los intereses de sus afiliados.

Los paises anglosajones, donde la jurisprudencia es la tradición de su ordenamiento jurídico y no la regulación por ley, ofrecen un modelo quizá aún más lejano al nuestro pero de alguna manera todavía más claro. Las funciones regulatorias del acceso a la profesión están claramente segregadas del resto y no son (casi) nunca ejercidas por las mismas oganizaciones que prestan las demás. La adscripción es obligatoria sólo para dichas entidades regulatorias. El resto de funciones se presta a menudo por un número amplio de entidades -a veces en concurrencia entre sí, a veces agrupadas bajo un paraguas común- que son obviamente de adscripción voluntaria.

Organizaciones ampliamente reconocidas, com el Riba, no tienen absolutamente ninguna función regulatoria, -el organismo de control de acceso a la profesión en Gran Bretaña es el ARB (Architects’ Registration Board)- y están, en ese sentido, claramente alejadas de la función primordial de nuestros Colegios. El Riba no es, de hecho, ni siquiera una entidad unitaria sino una multiplicidad de entidades –una fundación sin ánimo de lucro, una asociación profesional, diversas empresas de servicios,...- que actúa como grupo corporativo bajo una misma marca, la cual le da visibilidad y le permite optimizar financiera y fiscalmente los recursos de los que dispone. Por cada libra que ingresa por parte de sus socios en concepto de cuotas genera más de cuatro libras de ingresos por otros conceptos, un 50% de los cuales proviene de sus empresas comerciales.

Probablemente no es éste un modelo directamente aplicable a nuestra realidad, al menos a corto plazo. La tradición empresarial de la sociedad anglosajona permea tanto la estructura de sus despachos profesionales como su organización colegial. Y éste no es el caso, hoy por hoy, en nuestro entorno inmediato. Pero sí que puede darnos pistas sobre una posible evolución. Sobretodo si lo cotejamos con las referencias que ofrecen las organizaciones profesionales de los paises más cercanos al nuestro.

La clave de la transformación pasa seguramente por adoptar una estructura menos rígida que la actual. Olvidarnos del saco único donde se puede meter todo y pasar a disponer de una estructura que permita vehicular cada una de las funciones a través del instrumento más adecuado a sus fines.

Ello podría conllevar el mantenimiento de un Colegio de adscripción obligatoria acotado a las funciones de registro y de protección del interés general, y la creación de una serie de entidades relacionadas entre sí, bajo un adecuado esquema de gobernanza, de adscripción voluntaria, con estructura jurídica, societaria y organizativa variable, en función del objeto de su actividad y de la fuente de recursos que manejaran.

Tal esquema no debiera ser óbice para que la “marca” colegial pudiera seguir siendo reconocible si interesa, tal como sucede en el caso del Riba. Y cuenta ya, de hecho, con algunos tímidos precedentes en nuestro propio país, donde algunos Colegios de Arquitectos han promovido, por ejemplo, la creación de Fundaciones para el desarrollo de sus actividades culturales o la prestación de servicios de formación continua.


colegios de arquitectos ¿qué objetivos? ¿qué funciones?

Entre los cambios en que se ve inmersa la profesión de arquitecto en España, no es de menor importancia el que afecta a sus organizaciones profesionales. Enfrentados a una radical disminución de ingresos -fruto de la caida de actividad del sector-, modificaciones legislativas –que cuestionan aspectos de su organización y funciones que han permanecido inalterados durante largo tiempo-, y un progresivo extrañamiento por parte de sus miembros –que cada vez los ven menos capaces de satisfacer sus necesidades-, los Colegios de Arquitectos se han visto obligados a entrar en un proceso de redefinición que les permita adaptarse a las condiciones que el nuevo contexto impone.

El debate sobre cuáles son los cambios a acometer y qué tipo de relación debe establecerse entre los arquitectos y su Colegio suele partir en mil direcciones distintas desde el mismo momento en que se abre. Me voy a permitir aquí centrarlo, por ahora, en la identificación de los objetivos y las funciones que éstos pueden cumplir y dejar para más adelante una reflexión sobre la forma organizativa que pudieran adoptar.

Tres son los objetivos fundamentales de las organizaciones profesionales de los arquitectos en cualquier país del mundo, aunque, en muchos de ellos, y a diferencia de lo que ocurre en España, esos objetivos no necesariamente se lleven a cabo desde un mismo organismo que intente alcanzarlos todos al mismo tiempo. Eston son:

  1. Defender el interés público y proteger al consumidor
  2. Promover la profesión de arquitecto
  3. Promover la Arquitectura

Pese a que en algún momento puede haber elementos de contacto entre dichos objetivos, hay algunos aspectos diferenciadores que conviene tener en cuenta.

1.
Por su propia definición, la defensa del interés público y la protección del consumidor son competencias propias de la Administración pública y, por tanto, suelen ejercerse desde organizaciones de carácter gubernamental o corporaciones de derecho público en las cuales la Administración ha delegado algunas de las funciones que le corresponden.

A este tipo de objetivo se encaminan aquellas funciones de carácter regulador, destinadas a asegurar que los profesionales reúnen los requisitos que la propia sociedad ha determinado y que los servicios que prestan tienen la calidad prefijada. Se encuentran, por tanto, entre ellas, la definición de estándares y mecanismos de acceso al ejercicio profesional, la verificación del cumplimiento de dichos estándares y requisitos o el registro de los profesionales que los satisfacen mediante la expedición de la correspondiente habilitación. También pueden incluir las funciones de tutela de los profesionales (a través del correspondiente código deontológico) y la eventual supervisión de los proyectos que ejecutan.

Es el objetivo de mayor repercusión social y el que suele estar más vinculado a las disposiciones legislativas específicas de cada jurisdicción. También es aquel que, en una amplio número de países, es objeto de consecución por parte de organizaciones claramente separadas de aquellas destinadas a satisfacer cualquiera de los otros dos objetivos.

2.
Promover la profesión de arquitecto puede tener diversas vertientes. Puede referirse tanto a una necesidad de mejorar los estándares propios con los que la profesión opera, como a impulsar su rol social, como a defender sus intereses profesionales.

Al primer subobjetivo van encaminadas, por ejemplo, las acciones relacionadas con la formación continua o la prestación de servicios a los propios arquitectos en apoyo de su ejercicio. Al segundo se orientan la interlocución con la Administración o las campañas de sensibilización pública sobre el valor añadido que un arquitecto aporta al proceso constructivo. Al tercero se dirigen aquellas actividades destinadas a ganar cuota de mercado, promover la justa compensación de sus servicios o impulsar el trabajo en el extranjero.

Las organizaciones destinadas a satisfacer este tipo de objetivos suelen estar lideradas por la propia profesión puesto que es sobre todo a ella a quien interesa la consecución de los mismos. En algunos casos, la variedad de subobjetivos da lugar a la aparición de organizaciones especializadas en alguno concreto. Así, hay paises donde existe, por ejemplo, un sindicato de arquitectos que vela por las condiciones laborales de los asalariados; en otros, entidades destinadas excusivamente a abrir mercados internacionales para la profesión.

3.
La promoción de la Arquitectura como disciplina es un objetivo fundamentalmente cultural. Si bien detrás de toda obra de arquitectura hay obviamente un arquitecto, el énfasis se pone en aquélla y no en éste y el objetivo resulta, por tanto, distinto del indicado en el punto anterior.

Las conferencias, las exposiciones, las visitas a edificios o los talleres de sensibilización para niños, por ejemplo, responden a este objetivo.

Por su propia naturaleza es evidente que los arquitectos suelen estar implicados en este tipo de acciones, pero también es cierto que el interés en la promoción de la Arquitectura no tiene por qué limitarse a los arquitectos exclusivamente. Hay museos, fundaciones y centros culturales que dedican parte o toda su actividad a dicho fin. Y hay muchos paises donde, de nuevo, el cumplimiento de este objetivo se segrega claramente de algunos de los anteriores.


Ante esta categorización de objetivos y funciones, la primera pregunta debiera seguramente ser: ¿cuáles de ellos deben satisfacer los Colegios de Arquitectos en España? ¿Todos (como es hasta ahora el caso)? ¿O sólo algunos de ellos (aproximándose más a los modelos que existen en nuestro entorno)?

A ella debiera seguramente supérponérsele otra: ¿cuál es la fórmula organizativa más adecuada para el cumplimiento de dichos objetivos y funciones?

Intentaré abordar las posibles respuestas en una próxima entrada donde se plantee el modelo de organización de nuestros Colegios y las fórmulas de adscripción a los mismos.


el caos de los concursos de arquitectura

El acceso a los encargos de la Administración pública en España es un campo minado para los arquitectos y la sociedad. Y la Ley de contractos de la Administración pública uno de los elementos más denostados por nuestra profesión. Con todo, y pese a que la ley es sin duda mejorable, las dificultades del modelo español de concursos no radican tanto en ella misma como en la manera en que se aplica.

A la hora de definir los pliegos de condiciones para las licitaciones, los problemas pueden seguramente agruparse en dos grandes grupos. Uno es de carácter conceptual y tiene que ver con la confusión en los objetivos que se pretenden satisfacer y las prescripciones que se derivan de dichos objetivos. El otro es de carácter práctico y responde a eso tan nuestro de “cada maestrillo tiene su librillo”.

A menudo no se sabe qué es lo que pretende una determinada administración en el momento de poner en marcha el proceso de contratación. ¿Se trata de encontrar al mejor técnico (o el mejor equipo técnico) para llevar adelante el encargo? ¿O se trata de encontrar el mejor proyecto para dar respuesta a él? Sin duda, aunque pueda parecerlo, no son la misma cosa. Los requerimientos generales del contrato de consultoría, asistencia o servicios podrían dar satisfacción a lo primero, los requerimientos específicos del concurso de proyectos permitirían lo segundo. Lamentablemente las licitaciones que se ponen en marcha son a menudo híbridos sin sentido que acaban por elevar sin ninguna lógica los requerimientos a los participantes. Si se trata de escoger el mejor técnico, las referencias sobre trabajos realizados, los curricula de los miembros del equipo, los medios disponibles o la experiencia debieran bastar. Si se trata de conseguir el mejor proyecto, es la valoración estricta de éste la que debiera contar; las referencias, la experiencia o los medios disponibles sólo debieran servir en este caso para asegurarse de que se cumplen los mínimos de cualificación necesarios, no para competir con la valoración del proyecto en sí mismo. Una vez aceptados a presentar un proyecto, todos los concursantes debieran estar en igualdad de condiciones y el proyecto como tal ser el único elemento a valorar.

Esto nos lleva a otra cuestión directamente relacionada: la proporcionalidad entre los objetivos que se pretenden satisfacer y los requerimientos que se efectúan. En este sentido, las peticiones de la Administración suelen ser simplemente desmesuradas. ¿Quieren las administraciones al arquitecto más adecuado para solucionar el encargo que tienen entre manos? ¿O quieren en cualquier caso al mejor arquitecto del mundo sea cual sea el encargo a ejecutar y con independencia de las características del mismo? A menudo parece que las administraciones optan sin pensárselo por lo segundo, con la consiguiente inflación de requerimientos en absoluto proporcionados al objeto del concurso. ¡Ha llegado a haber casos en los que se ha podido constatar que ninguno de los arquitectos colegiados en la comunidad donde se desarrollaba la licitación había jamás visado el volumen de obra del tipo que se requería para participar!

Las consecuencias de esta confusión en los objetivos de la licitación los conocemos todos: peticiones de solvencia excesivas, garantías innecesarias, valoración desproporcionada de la oferta económica, jurados de proyectos constituidos por personas cuyos conocimientos en arquitectura resultan poco fiables, fallos débilmente justificados y escasamente publicitados, ...

El batiburrillo de modelos de pliegos que cada administración se saca de la manga es la otra cara del problema. Parece que sea imprescindible reinventar la rueda a cada ocasión y que, en aras de su respectiva autonomía, se pueda violentar de manera tan flagrante el principio que obliga al uso racional de los recursos disponibles y a evitar su dispendio. Hay infinidad de pliegos que, aún siendo parecidos, nunca son totalmente iguales. La administración parece tener alergia a utilizar modelos comunes y, en consecuencia, los arquitectos se ven obligados a rehacer una y otra vez los documentos a presentar. Las situaciones acaban siendo esperpénticas: cuando se ha preparado la presentación de un proyecto en din a3 hay que modificarlo a din a4 para el siguiente concurso; si se ha preparado en 4 hojas, para la siguiente casi seguro que hará falta reducirlo a 3; habrá datos que incluir en un caso y suprimir en otro. ¡Hasta la tipografía y el cuerpo de letra se determinan a veces! 

Una sociedad cuya Administración pública dedica (y obliga a dedicar) tanto tiempo, esfuerzo y recursos a cuestiones tan banales, no puede en ningún caso ser competitiva.

A estos dos grandes bloques de problemas habría que añadir un tercero: la total falta de valor que la Administración pública otorga al trabajo de los arquitectos y la propiedad intelectual inherente. No está bien bajar música o películas de internet sin pagar porque detrás hay autores cuya creatividad hay que considerar, pero tener a miles (literalmente miles) de arquitectos elaborando proyectos que no tienen contraprestación económica parece que sí se puede. El doble rasero de nuestra administración resulta evidente y temerariamente inmoral. No olvidemos que la propia ley menciona los pagos a los participantes al definir los concursos de proyectos (sin hacerlos lamentablemente obligatorios). En el espíritu del legislador estaba presente, por tanto, la necesidad de tomar este aspecto en consideración. Pero a quien aplica la ley le resulta mucho más práctico, en términos económicos, olvidarse simplemente de esa referencia.

Nada de lo anterior es inevitable. La letanía según la cual “la ley nos obliga a hacerlo así” es simplemente falsa. La ley podría ser mejor, pero con la ley en la mano las cosas pueden hacerse de manera muy distinta. A fin de cuentas nuestra ley transpone una directiva europea a la que debe ajustarse, igual que lo han hecho todos los paises de nuestro entorno y, en ellos, a menudo la situación dista bastante de la nuestra.

Fijémonos en Francia, sin ir más lejos. Para empezar los umbrales a partir de los cuales la ley es de aplicación son mucho mayores; a nadie se le ocurre mobilizar a centenares de profesionales para proyectos que se pueden encargar de manera más racional. Y cuando se mobiliza a la profesión en general, se hace con reglas claras y unificadas. ¡Los modelos son virtualmente únicos para todo el país! de manera que los arquitectos no tienen que reelaborar cada vez la documentación para atenerse a peticiones inesperadas. Si lo que se busca es un técnico adecuado al objeto del encargo se lanza una llamamiento con requerimientos proporcionados al mismo y punto; nunca se le pide, además, que remita también un proyecto. Y si lo que se quiere es disponer del mejor proyecto, se escoge a los equipos que se estima más adecuados sin peticiones previas desorbitadas y se les remunera la presentación del mismo. ¡A ninguna administración en Francia se le ocurre actuar de otra manera y no compensar la presentación de proyectos a concurso!

El problema es por tanto de modelos, de clarificar la finalidad de cada licitación, definir con precisión qué tipo de concursos es oportuno realizar y establecer en cada caso mecanismos proporcionados al objeto. Y el problema es también de pedagogía, voluntad política y capacidad de negociación. La Administración se desbocó desde el primer momento en la aplicación de esta ley y ninguna organización profesional ha tenido la suficiente autoridad para imponer su voz y reconducir los hechos.

Ojalá los debates en estos momentos en curso sirvan para reorientar la gestión de unas licitaciones cuya deriva actual no sólo perjudica a la profesión de arquitecto sino también, aunque muchos no quieran verlo, a la sociedad a la que pretenden servir.